Trabajo de campo #7 / Soledad Salega

La bioantropología: una mirada para comprender los modos de vida y la salud en el pasado

En una nueva entrega de Trabajo de campo, Soledad Salega nos cuenta más sobre el estudio de restos óseos humanos de diferentes áreas del sur continental. ¿Qué información puede brindar este tipo de material sobre cómo los modos de vida y el contexto sociocultural de las personas afectan su salud y su cuerpo?


La bioantropología: una mirada para comprender los modos de vida y la salud en el pasado

Una nueva entrega de Trabajo de campo con Soledad Salega.

Soledad es Dra. en Ciencias Antropológicas y Lic. en Historia. Como investigadora del CONICET en el Instituto de Antropología de Córdoba, se especializa en el campo de la bioantropología en el sur de Sudamérica. 

A través de su trabajo de campo, conocemos más sobre esta disciplina que hace foco en el estudio de restos óseos humanos, que provienen de contextos arqueológicos, históricos y contemporáneos de diferentes áreas del sur continental. ¿Qué información puede brindar este tipo de material sobre cómo los modos de vida y el contexto sociocultural de las personas afectan su salud y su cuerpo?

Invitamos a leer la entrevista completa a continuación:

¿A dónde se sitúa tu trabajo de campo, en qué espacio y/o con qué comunidades?

Mi trabajo de campo se desarrolla en diferentes museos e instituciones -como la Reserva del Museo de Antropologías UNC y del IDACOR- donde se preservan colecciones bioantropológicas. Estos reservorios se encuentran tanto en Argentina como en países limítrofes (Bolivia y Chile).


¿Cuál es el tema de investigación o lo que te interesa abordar o preguntarte en o sobre este campo?, ¿por qué lo considerás relevante? 

Mi principal tema de investigación se refiere a la actividad física, abordada a partir del análisis de restos óseos humanos. Éstos provienen tanto de sitios arqueológicos como de contextos históricos y cementerios contemporáneos. Otro de mis temas de estudio se relaciona con  la identificación de paleopatologías, es decir enfermedades y lesiones que afectaron a las personas en el pasado y que pudieron deberse a distintos factores (por ejemplo, agentes biológicos o como consecuencia de conflictos y procesos de colonización).

El eje que atraviesa los diferentes temas abordados son los “modos de vida”, es decir cómo era el cotidiano de las personas en sociedad, en las poblaciones del pasado. Por ejemplo, en el ámbito de la arqueología hablamos de cazadores-recolectores, pescadores, agricultores, y en un contexto temporal más cercano, de poblaciones industrializadas o no industrializadas.

Lo considero relevante porque ayuda a comprender cómo los contextos históricos y socio-económicos (y no solo las condiciones individuales) impactaron en la salud de las personas. Además, al estudiar estos temas se pueden establecer nexos con cómo se manifiestan hoy ciertas condiciones, por ejemplo la osteoatrosis, las enfermedades laborales o el sedentarismo. 


¿Podrías darnos algún ejemplo de esta relación entre contexto e impacto en la salud de las personas? 

Un ejemplo es la osteoartrosis y cómo se relaciona con la actividad física realizada por las personas. En un momento tan disruptivo como fue la conquista y dominación de las poblaciones indígenas, los estudios de restos óseos mostraron una gran diferencia en el grado de afectación de las articulaciones entre las personas que vivieron antes de la llegada de los españoles, en comparación con los momentos posteriores. Es el caso, por ejemplo, de quienes eran enviados a trabajar a las minas de Potosí, en el actual territorio de Bolivia.


Entendemos que esta información de la arqueología podría ser útil para otras disciplinas científicas de la salud, ¿hay espacios o maneras de que esas investigaciones interdisciplinarias efectivamente se crucen?

Actualmente, los resultados de la antropología biológica pueden utilizarse desde las ciencias de la salud para conocer cómo las enfermedades podían avanzar y dejar marcas en los huesos. Marcas que hoy son más difíciles de observar en las poblaciones actuales, gracias al acceso a medicamentos y tratamientos especializados. Y por otro lado, como bioantropólogos nos interesa conocer cuestiones de la medicina: la manifestación de síntomas, como el dolor o los movimientos limitados, nos permite proponer interpretaciones más adecuadas para hablar de la calidad de vida en las poblaciones del pasado.

Mirá la entrevista en formato video desde nuestras redes sociales: hacé click acá.


Producción:
Belén Nocioni, Ana Piovano y Natalia Asselle | Área de Comunicación Institucional del IDACOR - CONICET.