Arqueogenética

Diálogos entre la arqueogenética y comunidades indígenas

Arqueogenetistas e indígenas de distintas regiones del país se reunieron en Mendoza para debatir sobre los alcances, los desafíos éticos y las formas de participación en las investigaciones genéticas que involucran a los antepasados de las comunidades.


El primer Encuentro de diálogo intercultural acerca de las investigaciones en arqueogenética, realizado los días 11 y 12 de mayo en Luján de Cuyo, fue impulsado por Nicolás Rascovan, director de la Unidad de Paleogenómica Microbiana del Instituto Pasteur (Francia), y Pierre Luisi, investigador del IDACOR (CONICET-UNC). Participaron integrantes de 32 comunidades indígenas provenientes de nueve provincias argentinas (de los pueblos Huarpe, Comechingón, Sanavirón, Ranquel, Mocoví, Qom, Querandí, Mapuche, Tehuelche y Kakán), junto a un equipo de especialistas del Instituto Pasteur. También estuvo presente la antropóloga Mariel Bleger (IIDyPCA-GEMAS-CONICET).

La propuesta buscó generar un espacio de intercambio entre investigadores y comunidades indígenas. El objetivo fue compartir qué preguntas puede abordar la arqueogenética, cuáles son sus alcances y limitaciones, y conocer las expectativas, inquietudes y demandas que este tipo de estudios despiertan entre quienes mantienen vínculos históricos, territoriales e identitarios con los antepasados estudiados.

"Los datos genéticos no pretenden reemplazar o subordinar otros tipos de saberes. La investigación busca aportar elementos para discutir y revisar narrativas históricas dominantes", explica Rascovan. En la misma línea, Luisi señala que “el conocimiento situado, las memorias y las formas de construir ancestralidad que sostienen los pueblos originarios son fundamentales para pensar una ciencia comprometida con las necesidades sociales y las reparaciones históricas pendientes”.

El encuentro comenzó con ceremonias de apertura realizadas por representantes de los pueblos Huarpe, Mapuche y Mocoví. A partir de allí, las conversaciones abordaron cuestiones científicas, políticas y éticas vinculadas con una disciplina que en los últimos años adquirió una creciente visibilidad.

Uno de los temas centrales fue la relación entre genética e identidad. Los investigadores explicaron que las herramientas científicas aportan información sobre procesos históricos y dinámicas poblacionales, pero no reemplazan el derecho de las personas y los pueblos a la autodeterminación. "La genética no define la identidad; no podemos decirle a alguien quién es sobre la base de un análisis de ADN", puntualizaron.

Las discusiones también pusieron el foco en los límites de la disciplina. Luisi recordó que la arqueogenética trabaja con restos biológicos antiguos y que la obtención de ADN implica necesariamente intervenir sobre ellos. "Hablamos de una ciencia destructiva, porque para procesar y extraer el ADN necesitamos destruir un fragmento del cuerpo", señaló. La afirmación abrió un intercambio sobre las formas de trabajar con los restos óseos humanos de manera respetuosa y sobre la necesidad de construir acuerdos con las comunidades involucradas.

Asimismo, durante las jornadas, representantes indígenas compartieron preguntas sobre los vínculos de parentesco entre poblaciones del pasado y del presente, y el interés de contar con evidencia científica que contribuya a visibilizar la presencia indígena ancestral en sus territorios. "Nos quieren borrar de la historia, y creemos que es importante seguir demostrando, también de manera científica, que estamos en nuestros territorios hace muchos años", expresó una de las participantes.

Los intercambios también permitieron socializar las inquietudes que las comunidades tienen acerca de los efectos históricos de los procesos de colonización en las prácticas culturales, espirituales y lingüísticas de los pueblos originarios. En este punto, subrayaron la necesidad de revitalizar las lenguas indígenas y los conocimientos propios.

Por otro lado, los investigadores presentaron las asimetrías que atraviesa la producción de conocimiento en este campo. La arqueogenética requiere infraestructura altamente especializada y recursos económicos que no pueden obtenerse en Argentina. En gran medida, estas investigaciones son financiadas por laboratorios del Norte Global, lo que condiciona las agendas de investigación y plantea el desafío de construir proyectos que respondan a los intereses de las comunidades y de los territorios donde se producen los hallazgos.

Luego de este primer encuentro, el objetivo compartido hacia adelante es avanzar en formas de trabajo colaborativas sostenidas en el tiempo. Una perspectiva intercultural que propone el diálogo de saberes para desarrollar proyectos relevantes tanto para las comunidades indígenas como para los equipos científicos.