9 de junio | Día Internacional de los Archivos

Los archivos como mundos posibles: lecturas en clave antropológica

En el Día Internacional de los Archivos; Diego Carro, Ludmila da Silva Catela, Lucía Ríos, Camila Liberal y Camila Aimar comparten distintas aproximaciones a los documentos. ¿Qué implica leer un archivo desde una perspectiva antropológica?


Los archivos son espacios donde conviven y se resguardan documentos de valor histórico, científico y cultural. Para las ciencias sociales constituyen una herramienta fundamental de investigación. Antropólogas y antropólogos a menudo se acercan a los archivos para obtener información y dialogar con esos fragmentos del pasado que, en distintos momentos históricos, fueron considerados valiosos o dignos de conservar.

Pero los archivos no son meros depósitos de materiales, son lugares donde se organizan memorias y se producen y disputan sentidos. Condensan decisiones sobre qué resguardar, cómo clasificar el material y qué dejar fuera de ese registro. En ellos conviven presencias y ausencias, silencios y borramientos. De manera que cada documento es, al mismo tiempo, parte de un acervo y huella de las instituciones, personas y contextos que hicieron posible su existencia.

En este sentido, la antropología como práctica social e institucional, también produce sus propios documentos. Diego Carro, archivero del Archivo del Museo de Antropología de la UNC, destaca la importancia de estos espacios en la producción de conocimiento científico. 

“No sólo resguardan el pasado, sino que habilitan el futuro de la investigación, la gestión patrimonial y la construcción de identidades y memorias colectivas", afirma. Su preservación, agrega, requiere políticas de conservación, acceso y democratización capaces de responder a desafíos tan diversos como la fragilidad de los soportes documentales, la preservación digital y la protección de información sensible.

 
Trabajo de archivo de Diego Carro en el Archivo Provincial de la Memoria de Córdoba / En el Archivo y Reserva del Museo de Antropología UNC.

Los archivos constituyen un campo de estudio específico y una práctica que dialoga con distintas disciplinas, pero ¿qué implica leer un archivo desde una perspectiva antropológica? Los documentos dicen cosas, sin dudas, pero no hablan por sí mismos. Una serie de operaciones, decisiones, agentes y comunidades intervienen en su creación y funcionamiento.

Territorios de memoria y de conquista

La antropología permite prestar especial atención a las marcas de escritura o borramiento que los archivos contienen. Abre preguntas posibles que se extienden a las relaciones sociales, las prácticas institucionales y las disputas que les dan forma.

La investigadora Ludmila da Silva Catela —una referente en los estudios sobre memoria e identidad en contextos de violencia política y en políticas de gestión de archivos y derechos humanos— propone pensar los archivos como mundos para comprenderlos antropológicamente. Un punto de partida que permite cuestionar la idea del archivo como un depósito pasivo, para entenderlo, en cambio, como un espacio habitado por personas, atravesado por normas, clasificaciones, jerarquías y temporalidades diversas.


Parte del trabajo de Ludmila da Silva Catela en el Archivo Provincial de la Memoria de Córdoba

"Nada de lo que las familias, los científicos, los hombres de Estado y las instituciones archivan es imparcial o neutro, todo trae la marca de las personas y acciones que los salvaron del olvido", sostiene.

Los archivos, añade, son también territorios de memoria y de conquista, campos de batalla atravesados por relaciones de poder que hacen posible o limitan la conservación y circulación de determinados acervos documentales: quién tiene derecho a entrar, quién decide qué se guarda, para qué y para quién se archiva.

“¿Cuántos mundos (se) representan un archivo? Un archivo no contiene un solo mundo, sino mundos superpuestos, en tensión, que a veces se ignoran, otras se complementan o se aniquilan. Los archivos son pliegues donde habitan múltiples mundos posibles", aporta da Silva Catela.

Los documentos en clave antropológica

La lectura antropológica de los documentos parte de entenderlos como objetos vivos que producen sentidos. En esta línea, Lucía Ríos indaga sobre las prácticas represivas en contextos dictatoriales a partir del abordaje etnográfico de los materiales. “Interrogar sus marcas de escritura, lo que expresan, lo que omiten, sus imágenes y sus tramas de circulación, me permitió comprender cómo se ejecutó un plan sistemático de exterminio, sus sentidos y lógicas”, explica. 

 
Lista de asesinatos 1975 revista Gente Fuente Tomada de “Internet Archive” / Fuente APM Fondo Morgue Judicial Serie Protocolos de Autopisa Septiembre de 1975

La investigadora entiende que los documentos son dispositivos con capacidad de agencia cuyos efectos permean en las relaciones sociales y deben ser abordados de manera situada. En su investigación, es posible dar cuenta de cómo "en ciertos contextos se busca su ocultamiento o destrucción y en otros su resguardo y conservación”, agrega.

El acercamiento etnográfico a los archivos adquiere una relevancia particular cuando se trabaja con memorias históricamente invisibilizadas. En este sentido, en sus investigaciones sobre memorias indígenas wichí, Camila Liberal analiza documentos militares producidos por instituciones que participaron activamente en procesos de sometimiento y despojo de estas poblaciones: "Con el trabajo de archivo reconstruyo las relaciones de poder que hicieron posible ciertos registros y ciertos silencios".

A modo de ejemplo, en uno de los documentos que estudia, la categoría chusma aparece utilizada por el Ejército para designar de manera indistinta a mujeres, niños y ancianos indígenas capturados durante campañas militares. Para Liberal, estas clasificaciones no sólo describen una realidad, sino que contribuyen a producirla. Evidencian, de este modo, que los archivos no pueden leerse como repositorios neutrales de información, sino como parte de una trama histórica y política más amplia.

 
 Memoria del Ministerio de Guerra y Marina de 1889. Documento del Archivo General de la Nación que muestra cómo el Estado clasificó lo indígena.

Desde un enfoque antropológico y patrimonial, Camila Aimar encuentra interrogantes similares en su trabajo con el Fondo Documental Ana Montes. Entiende que recorrer la construcción de un archivo implica indagar en las trayectorias, intereses y olvidos que revela:

“Los documentos no permanecen inmóviles en su condición de objetos preservados, sino que pueden interpelar el presente, mostrar continuidades y rupturas, y tensionar los discursos patrimoniales que los contienen. Un archivo es el soporte de múltiples relatos posibles”.


Trabajo de archivo de Camila Aimar con el fondo documental Ana Montes, Archivo y Reserva del Museo de Antropología UNC.

Leer un archivo en clave antropológica conlleva acercarse a una forma de interpretar el mundo que amplía las preguntas alrededor de las huellas, los silencios y relaciones que hicieron posible cada documento. Se trata, en definitiva, de superficies de inscripción, reflexiona da Silva Catela: “todo lo que se inscribe en ellas deja marca. Y toda marca convoca a una nueva lectura. Los archivos nunca están quietos”.